Si tu pyme está en crisis, opta por el factoring

pyme en crisis

La pandemia del COVID-19 está causando una crisis sanitaria como pocas en la historia y lo primero que ha afectado es la economía. El eslabón más sensible está compuesto por las pequeñas empresas y microempresas, de las cuales el 81% se han visto afectadas significativamente, de acuerdo con una encuesta realizada por Eurochile. En este panorama, es pertinente preguntar, ¿qué opciones hay para la PyME en crisis?, por lo que, a continuación, hablaremos acerca de las dos soluciones planteadas actualmente.

Ayuda gubernamental

En el marco del Plan Económico de Emergencia, que anunció el presidente Sebastián Piñera para enfrentar la crisis provocada por el coronavirus SARS-COV2, se ha establecido una línea de crédito que beneficie a las PyMES. La idea es proveer liquidez equivalente a 3 meses de ventas, aunque con porcentajes de cobertura que rondan entre el 60% y 85%.

Dicha cobertura será decreciente, de acuerdo con el tamaño de la empresa, por ejemplo, las empresas con ventas inferiores a 25 mil UF anuales podrán optar a un 85% del préstamo, mientras que una empresa con 600 mil UF sólo alcanzará un 60%. El gran problema relacionado con esta ayuda gubernamental es que, de acuerdo a estimaciones recientes, dicho beneficio sólo podrá alcanzar a 20% de las PyMES, es decir, unas 300 mil empresas en todo el país, debido a las trabas que está colocando la banca para cumplir con los requisitos.  

El factoring: una solución inteligente

También existen opciones de financiamiento como el factoring, un servicio que nos permite adelantar la fecha de cobro de las facturas. Para ello, la empresa cede los derechos de cobro a otra empresa de carácter financiero a cambio de obtener liquidez inmediata. Al monto total de la factura se le aplica una tasa de descuento que representa el costo de la operación, y el resto nos es entregado.

Entre las ventajas del factoring, podemos señalar:

  1. Tener dinero al instante de aquellas facturas que tenemos pendientes. Indudablemente, la liquidez es muy importante para la supervivencia de las PyMES, por lo que contar con este ingreso anticipadamente es una forma de desahogar otras obligaciones que pueden estarse acumulando. 
  2. Evitamos el endeudamiento. En sí, no estamos solicitando un crédito, por tanto, no hay nuevas deudas a futuro. Se trata de la cesión de un derecho de cobro a un tercero, para que al vencimiento del plazo ellos puedan recuperar el préstamo. 
  3. No hay muchos requisitos y la aprobación de la solicitud no lleva tanto tiempo. De este modo, nuestra empresa tiene capacidad financiera en pocos días. 
  4. Se elimina la incertidumbre. Hay que tener en cuenta que cuando se viven situaciones de crisis financieras, el plazo de pago de las facturas, que por Ley ahora es de 30 días, suele verse eterno, por tanto, el factoring ayuda a eliminar preocupaciones a corto y mediano plazo. 
  5. Tercerizar la gestión de cobro ayuda a reducir tiempo y costos asociados. La entidad financiera es la que se encargará de hacer este tipo de tarea, lo que a su vez reduce las fricciones comerciales con los clientes. 

En definitiva, contar con liquidez es esencial ante una situación de PyME en crisis, y entre los mejores instrumentos financieros está el factoring, una solución inteligente para que las empresas puedan conseguir dinero inmediato y sobrevivan ante los cambios en el mercado.