¿Qué hacer ante clientes que no pagan sus facturas?

En el camino del emprendimiento, la morosidad puede volverse un obstáculo para avanzar hacia nuevos desafíos comerciales, y, aunque podemos capacitarnos sobre diversas técnicas para lograr que nuestros clientes paguen a tiempo, la realidad es que el aplazamiento puede llevarnos al incumplimiento de pagos importantes para el funcionamiento del negocio. 

Sin embargo, para sobrellevar de mejor manera tal situación, lo importante será evaluar los posibles escenarios, con el fin de adecuar nuestra estrategia hacia la búsqueda de soluciones efectivas para no interrumpir nuestro desarrollo. 

A continuación, mencionaremos qué hacer ante la morosidad de los clientes y cómo los servicios factoring en Chile nos pueden ayudar.

Iniciativa para el cumplimiento: ¿cómo puedo facilitar el proceso? 

Si bien, la responsabilidad del cliente no la podemos controlar, lo que sí podemos manejar son las acciones que nos permitan llegar a un acuerdo amable y profesional. Para esto, podemos considerar simplificar todos los aspectos que formen parte del proceso de pago; por ejemplo:  

  • Acordar, de manera clara, las fechas de pago. 
  • Enviar un aviso con cierta antelación sobre el día estipulado de pago.
  • Diversificar los canales de atención a deudas y medios de pago (teléfono, sitio web y/o correo electrónico)
  • Atender a sus necesidades y llegar a un acuerdo.
  • Establecer un método que beneficie a ambas partes.

Cuando no hay otra solución: el cliente no quiere pagar

Al acabarse no solo el tiempo estipulado en el contrato, sino también el lapso adicional de espera, lo siguiente será buscar asesoramiento legal. 

Como primera opción se pueden considerar las empresas de cobranza, pero es importante analizar la relación entre el costo del servicio y el beneficio que esta otorgará, además del plazo que le tomará cumplir con el objetivo; de lo contrario, el gasto podría ser mayor de lo esperado. 

La segunda opción es recurrir a la vía judicial, la cual abre paso para efectuar un juicio ejecutivo, gracias a la ley 19.983, que le da validez a la factura como un título ejecutivo. Para que la factura pueda obtener esta categoría, es importante que no haya sido reclamada por incumplimiento de mercadería; que el plazo de un año después del vencimiento aún no se haya cumplido; y que exista un recibo de los productos vendidos o servicios prestados.

Una solución efectiva: el servicio de factoring

Además de las opciones antes mencionadas, los servicios factoring en Chile aparecen como un remedio ante la continua morosidad de los clientes. Este sistema entrega liquidez a las pymes, a través de la cesión de facturas por cobrar, para que ésta pueda resarcir impagos o hacer inversiones. 

La gran ventaja es que, además de facilitarnos el flujo de caja, absorbe la responsabilidad del cobro, por lo que podremos preservar la relación con nuestros clientes, a través de una gestión amistosa e informada. El proceso de cobranza se da a partir del seguimiento de los clientes y el contacto continuo para poder atender sus necesidades y buscar soluciones en ambos casos.  Aunque las actitudes morosas son una inevitable práctica al establecer relaciones de negocios, es importante conocer las alternativas que están a nuestro alcance para facilitar la gestión de la cobranza. Esto nos ayudará a no interrumpir el crecimiento de nuestra empresa, ante fórmulas inexistentes para el cobro de facturas.