Las operaciones de factoring y el crecimiento de las pymes

financiamiento para pymes

A diario, las pequeñas y medianas empresas son parte indispensable de las sociedades actuales, convirtiéndose en ser de las principales responsables de la generación de empleos, mundialmente, en un 60% – 70%. Para ello, los empresarios siempre están en búsqueda de mantener dos factores indispensables: la liquidez y flujo de caja. Estos elementos son parte esencial para generar oportunidades de crecimiento a fin de garantizar la rentabilidad al emprender un negocio.

Lamentablemente, muchas pymes se han visto en la necesidad de cerrar por retrasos en el cobro de sus facturas o por cuentas impagas. En vista de esta situación, otros pequeños emprendimientos han recurrido a préstamos bancarios, atrayendo y generando mayores riesgos financieros en su caja pues su crecimiento puede comenzar a frenar o retrasarse.

¿Cómo potenciar el crecimiento de una pyme y evitar estos problemas?

En los últimos años, el factoring ha llegado a convertirse en un método eficaz para tener la liquidez que nuestra empresa requiere, sin los estrictos requerimientos de un préstamo bancario.

Las operaciones de factoring consisten en ceder las facturas que nuestro negocio ha generado por ventas a un ente bancario u otra empresa, quien se encargará de gestionar el cobro de estas. Este organismo nos acreditará el pago de las facturas cedidas a cambio de un porcentaje de comisión por la transacción.

Ventajas del factoring para las pequeñas y medianas empresas

1. Mayor liquidez significa inversión

Con el factoring, el pago de las facturas es inmediato así que no se necesita esperar largos o prolongados plazos de pago. Si bien, al ceder la factura se aplica un porcentaje de comisión por la transacción, razón por la cual no recibiremos el 100% del monto de la factura, tendremos entrada de capital que nos aliviará los problemas por impagos o retrasos, mejorando considerablemente nuestro estado financiero.

La entrada inmediata de capital nos permitirá inyectar fondos en aspectos importantes para el crecimiento de la empresa, tales como: la producción, diversificación, inversión en nuevas tecnologías y en la captación o capacitación del talento humano que nuestra empresa necesita para su expansión.

2. Flujo de caja sano

Es importante realizar un estudio de las entradas y salidas de dinero para determinar si hemos obtenido ganancias o pérdidas a fin de obtener cifras reales sobre el saldo final disponible. De este modo nuestro negocio estará preparado para afrontar cualquier adversidad financiera, tomar decisiones de inversión o atender problemas graves para evitar la quiebra de la compañía.

3. Ahorro de gastos por operaciones de cobro

La empresa a quien le hemos cedido nuestras facturas se encargará de gestionar el cobro de estas, como consecuencia, no destinamos valiosos recursos para cubrir tales procesos.

Esto resulta positivo para nosotros, pues al reducir las cargas administrativas por cobros o demandas debido al incumplimiento del contrato de pago, ahorraremos fondos que pueden ser invertidos para fomentar el desarrollo de otras áreas de nuestra empresa.

4. No se generan deudas

Como las operaciones de factoring consisten esencialmente en el cambio de los derechos de quien cobra las facturas, no se presentan deudas pues obtenemos la liquidez al instante para pagar las deudas o estimar un porcentaje a la inversión en tecnología, mejoras o capacitaciones y todo lo que ayude al crecimiento de la empresa. 

El factoring es, sin duda, una excelente y útil herramienta financiera que no solo incrementa la eficacia para obtener liquidez inmediata, también permite un buen flujo de caja y nuestro negocio será más rentable, promoviendo su crecimiento, diversificación y desarrollo.