Disminuye las cuentas por cobrar en tu empresa, ¡es fácil!

cuentas por cobrar

Las cuentas por cobrar son activos corrientes importantes para nuestra empresa que deberían poder cubrir nuestras obligaciones a corto plazo. Sabemos que la ley nos ampara al momento de la cobranza de cuentas pendientes –pues representan el pago legal por el suministro de bienes o servicios–, pero no siempre basta con saber que tenemos derechos mercantiles para acelerar el proceso de pago de cuentas por cobrar. 

Sin embargo, podemos encontrar algunos clientes difíciles que pueden llegar a ser morosos por no pagar a tiempo. Para evitar que esto afecte a nuestro negocio, debemos tomar medidas preventivas de gestión de cobranza, las cuales nos permitan sobrevivir incluso a malos comportamientos de pago y convertir nuestras cuentas en liquidez inmediata.

Tres maneras comprobadas de reducir las cuentas por cobrar

Existen decenas de razones por las que un cliente, con una deuda, pueda fallar en el cumplimiento de los plazos acordados. Por esa razón, las empresas generalmente se enfocan en identificar estas razones, abordarlas para disminuir las cuentas y facilitar el pago de los clientes; algunas de las medidas más sencillas son las siguientes:

1. Requerir prepago

El prepago exige a nuestros clientes el depósito de una suma representativa antes de iniciar un proyecto comercial. Incluso algunas grandes compañías recomiendan hacerlo como una de las medidas más efectivas para aumentar nuestra capacidad de amortiguamiento en caso de un mal comportamiento de pago. 

El prepago se recomienda especialmente cuando se cumple alguna de las siguientes condiciones: 

  • Es un proyecto comercial a mediano o largo plazo
  • El cliente tiene antecedentes de cuentas impagas, o no ha sido posible demostrar una solvencia contundente
  • El proyecto requiere una inversión inicial considerable por parte de la empresa

2. Un sistema de gestión de cobranza 

Son softwares especializados en el manejo de cuentas por cobrar, muy eficaces a la hora de reducir plazos de cobro. 

El funcionamiento general de un sistema de gestión de cobranza se basa generalmente en: 

  • Aumentar la productividad de los empleados para que puedan atender más cobros en menos tiempo. 
  • Automatizar el envío de recordatorios de pago por correo electrónico. 
  • Emitir reportes de rendimiento para ayudarnos a entender qué tan efectiva está siendo nuestra plataforma interna de cobranza. 

La principal desventaja de un software de gestión de cobranza es que todo sigue dependiendo de nosotros y de nuestros clientes. El sistema no se maneja solo, y aún debemos esperar que los deudores decidan pagar. 

3. Factoring

Por último, está la solución más inteligente en materia de reducción de cuentas por cobrar. Esto no significa que los sistemas de gestión de cobranza o los prepagos no brinden buenos resultados, sin embargo, el factoring ofrece características muy atractivas que simplifican los procesos de cobranza en nuestra empresa y garantizan liquidez inmediata.

El factoring consiste en la cesión de nuestras cuentas por cobrar a una entidad externa, la cual recibe las deudas de nuestros clientes y nos paga por ellos para dejar de esperar el dinero de la transacción. Su eficacia es tal que, en 2018, 4 millones de facturas fueron cedidas a las empresas de factoring en Chile.

Si bien, el proceso requiere una comisión pequeña, el factoring nos asegura disminuir nuestras cuentas por cobrar fácil y rápidamente, pagar todo el dinero en deuda de nuestros clientes, más tiempo para cerrar ventas pues ellos se encargan de todo y el beneficio de tener liquidez sin pedir un préstamo.

Definitivamente, el factoring es la mejor opción para asegurar un flujo de caja constante que ampare el financiamiento de nuestras operaciones. Inclusive, podemos aprovechar la liquidez inmediata para reducir costos de producción, pagando por adelantado a nuestros proveedores.