Conoce las ventajas del factoring frente a productos bancarios para financiar tu pyme

apoyo financiero a pymes

El factoring es un mecanismo financiero a través del cual el dueño de una empresa vende sus facturas por cobrar a una institución que se encargará del proceso de cobranza.

Al suscribir un contrato de factoring la empresa entrega sus facturas y a cambio de dichos documentos recibe inmediatamente el pago de un porcentaje de los montos que se le adeudan.

En este sentido, el factoring es una herramienta fundamental de apoyo financiero a PYMES pues los montos recibidos ayudan a aumentar automáticamente la liquidez de la empresa con todos los beneficios que eso implica.

En Chile, las operaciones de factoring se encuentran reguladas por la Ley 19.983 que, en conjunto con sus respectivas actualizaciones, definen los derechos y obligaciones que contraen los participantes en el mercado de facturas.

Entre las principales ventajas de este sistema como fuente de apoyo financiero a pymes se encuentran las siguientes:

Simplificación en la gestión de cobranzas

Al delegar la gestión de las operaciones de cobranza en una sola institución se reducen los costos y el tiempo dedicado a estas labores. Esto es clave sobre todo en pymes que no disponen de grandes recursos y capital humano para destinar a este ítem.

Además de lo anterior, el factoring ayuda en la simplificación de la contabilidad y planificación financiera de la empresa ya que no es necesario esperar a que se cumplan los plazos de vencimiento de las facturas para recibir los pagos.

Aumento inmediato de la liquidez

Al suscribir un contrato de este tipo la empresa recibe el dinero de forma inmediata. Al contratar un factoring y en el caso de que el deudor no pague el monto adeudado, una vez cumplido el plazo el cedente de la factura deberá restituir dicho monto a la empresa de factoring.

 

Mejora en la capacidad de negociación

Al no tener que esperar largos plazos para efectuar el cobro de las facturas, las empresas tienen mayores posibilidades de mantener un capital de trabajo positivo, evitando endeudarse para tener la empresa en funcionamiento.

Contar con la fuente de activos que representa el factoring es de gran ayuda al negociar con proveedores o solicitar créditos en un banco para inversiones de mayor envergadura. Esto se debe a que el aumento en la liquidez de la empresa mejora los indicadores de endeudamiento y capital, ya que este tipo de financiamiento no hace perder capacidad de endeudamiento frente a los bancos.

A diferencia de otros productos bancarios más tradicionales, como por ejemplo, los distintos tipos de créditos, el factoring es una herramienta sumamente útil para las pequeñas y medianas empresas que requieren financiamiento.

La rapidez en la entrega del dinero, la posibilidad de acceder a financiamiento sin generar nuevas deudas y el poder hacerlo todo dentro del marco legal sin mayores requisitos son un apoyo financiero que permite que las pymes logren sustentarse a través del tiempo.