¿Cómo elaborar un flujo de caja para tu pyme?

Flujo de caja para tu pyme

Es de vital importancia que las finanzas de nuestra pyme siempre estén claras y ordenadas. Para conseguirlo, puedes realizar un flujo de caja, un documento que te permite llevar con exactitud las cuentas de tu negocio y conocer a ciencia cierta la salud financiera de nuestro negocio.

¿Por qué es importante el flujo de caja en nuestra empresa?

El flujo de caja representa un indicador certero para conocer la liquidez con la que contamos. Nos permite identificar cuáles son las fuentes de ingresos y egresos de nuestra empresa, con el objetivo de mantener un funcionamiento adecuado y definir la viabilidad de nuestros proyectos. 

Dicho de otro modo, el flujo de caja constituye la diferencia entre los cobros y los pagos de una compañía. Entendemos por cobros aquellos gastos en donde ingresa dinero directamente, como son las ventas, los préstamos devueltos y el cobro de facturas, mientras que los egresos son los pagos, es decir, todo aquel capital que sale, como los impuestos, liquidación de deudas, inversiones, entre otros. 

Esta herramienta nos proporciona la información necesaria para dar respuestas a ciertas preguntas que atañen directamente a nuestra pyme, por ejemplo, ¿debemos pagar al contado o podemos comprar con cuotas?, ¿cuánta mercancía podemos adquirir?, ¿podemos utilizar el excedente para nuevas adquisiciones?, y más.

¿Cómo elaborar un primer flujo de caja para tu pyme?

Para poder elaborar un flujo de caja primero hay que contar con información esencial: los movimientos de los cobros, pagos y el balance general. El segundo paso es definir un período de análisis, para después ordenar, interpretar y analizar esas cifras de manera adecuada. El resultado final es la diferencia entre los pagos y los cobros. Para sacarlo hay que seguir los siguientes pasos: 

  1. Suma el total de las entradas, pueden ser ventas de contado, préstamos, aportes de socios y cobro a clientes. 
  2. Suma el total de las salidas, aquí entran pagos a proveedores, la nómina y liquidaciones, gastos generales, pagos a deudas, inversiones, entre otros.
  3. Al saldo inicial (el dinero con el que se cuenta en ese momento) hay que sumarle el total de las entradas y después restar el total de las salidas.
  4. El resultado es saldo final que se tiene al final del periodo evaluado. 

Conocer estos datos nos permitirá anticiparnos a situaciones económicas límites, demostrar nuestra solvencia al pedir créditos de financiamiento, anticipar las ventas, definir los costos de inversión y el umbral de rentabilidad, crear proyecciones a mediano y largo plazo, y más. 

¿Cómo mantener un flujo de caja para tu pyme sano con ayuda del factoring?

El factoring es una vía de financiamiento que consiste en la compra de activos (facturas por cobrar). Las empresas de factoraje lo hacen cobrando un porcentaje del monto completo del documento y después operan (realizan el proceso de cobranza) para recuperar el dinero en su totalidad. A partir de esto, las pymes obtienen liquidez inmediata por un monto aproximado al valor de sus facturas. 

En este sentido, las pymes que solicitan este tipo de financiación mantienen libre su capacidad de endeudamiento con el sistema financiero, ya que se establece un compromiso contractual con un tercero y no con una institución bancaria como tal. 

El factoring resulta una excelente alternativa, porque ayuda a proteger y preservar el flujo de caja de nuestra compañía, liberando facturas que no han sido cobradas, debido a atrasos por parte de los clientes o por periodos de pago extensos. En definitiva, el flujo de caja es un indicador imprescindible para la toma de decisiones empresariales y para la elaboración presupuestos que definirán las estrategias posteriores.