Cinco mitos develados sobre el Factoring

operaciones de factoring

La evolución de las Tecnologías de la Información ha hecho que surjan sistemas de trabajo novedosos que nos facilitan muchas transacciones comerciales de forma rápida, práctica y segura. El factoring, es un excelente sistema de financiamiento para empresarios, que como nosotros, desean que su negocio crezca; sin embargo, para ello necesitamos de cierta liquidez sin producir pasivos.

¿Cómo funcionan las operaciones de factoring? La respuesta es simple: la transacción consiste en vender las cuentas por cobrar a la compañía que ofrece el servicio de factoring, para que nuestra empresa reciba los fondos provenientes de las facturas sin esperar fechas de pago o demora de los clientes.

No obstante, las operaciones de factoring han generado entre muchos empresarios, bancos y comercios ciertos temores por los riegos que conlleva, es por ello que a continuación develaremos cinco mitos que se han formado alrededor de este servicio

1. Sólo va dirigido va a grandes empresas

El factoring va dirigido a cualquier empresa sin importar su tamaño, sin embargo, son las pymes las que mayormente se benefician de este financiamiento especial, pues pueden continuar con sus proyectos sin aumentar sus niveles de endeudamiento por créditos bancarios. Las operaciones de factoring favorecen a las empresas dándoles liquidez y estabilidad, por lo que habrá un flujo de caja más dinámico

2. Carece de defensa legal

La factura tiene un plazo de negociación que se determina entre las personas jurídicas comprometidas en la operación, volviéndose de esta manera un tipo de contrato. Las operaciones de factoring cuentan con respaldo legal, ya que existen legislaciones que definen los procesos y requisitos necesarios para la cesión de facturas.

3. Es lento y está lleno de trámites

El factoring responde rápidamente y concede liquidez para mejorar el flujo de caja; esto ocurre una vez que el proveedor presente toda la documentación solicitada ante la entidad que hará la transacción, y luego de ser estudiada, el proceso de anticipo de las facturas se hará efectivo.

Hoy en día, con la implementación tanto de la factura como de la cesión electrónicas, es posible realizar una operación sin tener que concurrir a una sucursal y sin firmar un papel adicional al contrato original para operar con el factoring, ya que las firmas también se han llevado a la web.

4. Afecta la imagen de la empresa porque va a la quiebra

Este mito surge porque se piensa que las compañías que operan con factoring lo hacen porque se acercan a la quiebra; sin embargo, es todo lo contrario. Las entidades bancarias, al recibir las facturas por cobrar de nuestra compañía, nos otorgan liquidez inmediata sin caer en deudas o préstamos; este flujo constante de caja mantiene saldo positivo en la misma.

5. Es poco rentable para la empresa

Esto mucho depende de la empresa que hará el factoring y del porcentaje que pida a cambio del adelanto del dinero. Por otro lado, hay que considerar que nuestra empresa ahorrará gastos administrativos y no caeremos en deudas bancarias, ya que el flujo de las cuentas nos permite ganar más dinero y descuentos, evitando pagar altos porcentajes por préstamos bancarios o sobregiros, sobre todo en caso de haber retrasos.

Por supuesto, debemos estar seguros de que nuestro cliente es un buen pagador, así no tendremos que correr con los gastos de un cliente que no canceló sus deudas a tiempo.

Los mitos en torno al factoring surgen por ser un sistema de financiamiento especial. Nuestra empresa, al valerse de éste, incrementa su liquidez y productividad, sobre todo porque el factoring otorga dinero inmediato, cuando las ventas o facturas por cobrar están emitidas a largo plazo.