8 formas de mejorar la liquidez de tu negocio con el factoring

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Para solucionar los problemas de caja en nuestro negocio, existe una herramienta financiera conocida como factoring. Consiste en el traspaso de las facturas y cobros de nuestra empresa a una entidad externa. De esta manera obtenemos el dinero de forma inmediata, a cambio de un porcentaje del valor total de la factura llamado costo de financiamiento, que cobra el banco o la compañía de factoring que se encarga de la operación. Por sus características, se muestra como una alternativa de financiamiento orientada a las pymes.

Vamos a ver 8 ejemplos de factoring en la pequeña y mediana empresa, para solucionar los problemas de liquidez de nuestro negocio:

  1. Si nuestra pyme se encuentra en un momento de expansión, muchas veces es fundamental disponer de cashflow o liquidez para conseguir unos mejores indicadores financieros a la hora de aumentar de capital. El factoring nos proporciona esa posibilidad de manera inmediata, convirtiendo nuestras ventas en líquido disponible.
  2. En muchas ocasiones nuestra compañía, por falta de liquidez, no es capaz de desarrollar un producto o prestar un servicio por sí misma. El factoring nos permite recurrir a otra empresa para que fabrique el producto o preste el servicio que no podemos ofrecer.
  3. Cuando experimentamos un desfase temporal entre el cobro a nuestros clientes y el pago a nuestros proveedores, el factoring nos permite obtener la liquidez necesaria para sufragar los pagos y cumplir con nuestras obligaciones.
  4. En determinadas épocas del año, como en el pago de determinados impuestos estatales, podemos necesitar de liquidez inmediata para sufragar estos gastos. Si recurrimos al factoring, tenemos la forma de cumplir nuestras obligaciones y abonar estos costes.
  5. En cualquier momento, puede ocurrir algún imprevisto (accidentes, problemas legales etc.) que afecte a nuestro negocio. El disponer de un fondo de emergencia con la liquidez necesaria, nos permite solventar este problema con efectividad. De ahí que, el factoring con su capacidad de obtener liquidez instantánea, sea adecuado para hacer frente a situaciones similares.

 

Con estos ejemplos, hemos visto que el factoring en la pequeña y mediana empresa es una solución eficiente para solventar uno de los problemas más acuciantes que experimentan: la falta de efectivo y la lentitud en el proceso de cobro.