5 situaciones típicas respecto del financiamiento de las pymes y cómo solucionarlas

crédito a empresa pymes

Al adentrarnos al mundo empresarial nos enfrentamos a una serie de retos. En primera instancia, debemos contar con los medios para poder denominarnos empresarios, con los beneficios y cargas que ello conlleva.

Entre los requisitos para iniciar un negocio o para mantenerlo, se cuentan un capital humano y patrimonial importante, además de una cantidad mínima de activos líquidos. Este último, representa uno de los mayores retos para aquellos que poseamos pequeñas empresas, razón por la cual, se hace necesario recurrir a las formas de financiamiento disponibles, siendo la banca una de las opciones más utilizadas.

Sin embargo, ¿a qué podríamos enfrentarnos cuando solicitamos financiación a los bancos?

1. La imposibilidad de afrontar las garantías solicitadas

Al momento de solicitar un crédito a empresa pymes pequeñas,  el banco suele requerir de garantías financieras.

En este aspecto, el ingreso mínimo requerido por la banca para otorgar préstamos puede ser muy difícil de afrontar para las compañías de tamaño modesto.

El 33,6% de las organizaciones consultadas para realizar el IV Informe sobre Financiación de la Pyme en España no podía aportar las garantías solicitadas, demostrando que este no es un problema ajeno a los países con economías más desarrolladas.

2. La dificultad de mantener el empleo dentro de las organizaciones, producto de la falta de financiamiento

Una de las primeras consecuencias de la falta de financiamiento y liquidez para una empresa, suele ser la necesidad de disponer de sus recursos humanos. El resultado de la pérdida de empleados es una menor productividad, haciéndose aún más difícil poder aportar las garantías requeridas para solicitar un crédito a empresa pymes. Razón por la cual, es una opción poco favorecedora si estamos en una situación de necesidad.

3. Mayor necesidad de financiación, a fin de promover la innovación

La cultura empresarial de innovación ha marcado un hito en lo que se refiere a los modelos de gestión organizacional modernos. Sin embargo, los bancos que analicen la destinación de un crédito, al ver que el mismo representa mayores riesgos al tener un fin novedoso, podrían negarse a otorgar el financiamiento.

4. Falta de liquidez producto de un número excesivo de créditos sin cobrar

El permitir a los clientes pagar a crédito les otorga mayores facilidades para acceder a los productos o servicios que prestamos. No obstante, la acumulación excesiva de créditos sin cobrar es un problema que puede darse por diversos motivos, y que da como resultado una falta importante de liquidez que puede acarrear diversas consecuencias negativas para la empresa, incluida la imposibilidad de costear las deudas por financiamiento.

5. Condiciones poco favorecedoras para el cumplimiento

Cuando se acuerda un crédito, se establecen una serie de condiciones para el pago que incluyen el monto, las tasas de interés, plazo, cláusulas penales, entre otros. En este aspecto, para una empresa pequeña puede hacerse muy complicado cumplir con las condiciones impuestas por el banco para el pago de la deuda, más aún en periodos de baja productividad.

¿Cómo solucionarlos?

La solución a los inconvenientes mencionados puede hallarse en buscar otros métodos de financiación, de condiciones más favorecedoras y que no requieran de garantías tan altas, o adquirir grandes deudas para el futuro.

En este aspecto, el factoring puede resultarnos como una opción predilecta, en vista a que permite obtener liquidez rápidamente, producto de los créditos otorgados. Por su parte, las empresas de factoring solo requieren de una tasa de descuento sobre el monto, a cambio de ofrecer sus servicios.

En base a esto, puede afirmarse, sin duda, que el factoring es la opción más promisoria para el financiamiento de las empresas pequeñas.