5 beneficios del factoring electrónico para las PyMES

factoring electrónico

Para una PyME, tener la mayoría de sus facturas como pendientes de cobro es un problema, sobre todo si un porcentaje alto figura como vencidas o impagas. Puede provocar la quiebra de cualquier negocio, en caso de no contar con la liquidez suficiente para seguir operando. Sin embargo, las cosas han cambiado desde que en el 2003 se dio impulso a la facturación electrónica, ya que mejoró los procesos de administración, cobranza y fiscalización de las PyMES.

Junto a la facturación electrónica surgió el factoring electrónico, que está enfocado en las PyMES y su necesidad de obtener de forma adelantada el dinero de una o varias facturas. Con este servicio se obtienen más recursos para seguir invirtiendo. Pero ¿cuáles son las ventajas del factoring electrónico para las PyMES? Examinemos 5 beneficios que ofrece este sistema de cobranzas de facturas. 

1. Es un proceso asequible

Lo que sucede en el proceso de factoring es muy sencillo: estamos cediendo los derechos de cobro de una factura a una institución financiera que nos adelantará el dinero y hará un descuento por concepto de comisión. Como el proceso no constituye en un crédito, los trámites son fáciles (los podemos hacer online), el tiempo para obtener una respuesta es corto y, además, externalizamos el servicio de cobranza, gestión que tiene un costo adicional fuera del proceso de factoraje.

2. Hay liquidez inmediata

Esta es la ventaja principal del factoring electrónico. No hay que esperar 30, 60 o más días para tener el dinero. Con el factoring se puede obtener liquidez el mismo día en que se ha iniciado el trámite, haciendo que las PyMES puedan enfocar sus esfuerzos a otras operaciones comerciales y del proceso de producción importantes para el crecimiento del negocio. 

3. Es un proceso flexible

Para el factoring electrónico sólo necesitamos de una computadora con conexión a Internet y completar los pasos que la institución financiera nos pide. A través del sistema es posible seleccionar las facturas que entrarán en el proceso y, si también fuera necesario, se pueden factorizar otros documentos adicionales a los pocos días. Es decir, el límite lo pone el mismo cliente.

4. No invertimos en asesoramiento comercial o financiero

Cuando solicitamos un factoring sin recurso, la entidad hace un estudio previo de nuestra PyME antes de la aceptación. El resultado nos servirá de asesoramiento indirecto para saber cuáles son los puntos débiles y fuertes de la organización, y el grado de riesgo de los clientes que tenemos

5. No se adquieren deudas

El factoring electrónico no implica el préstamo de dinero, sino el pago de nuestras propias facturas, por lo que no generamos ninguna deuda. Esto es una ventaja frente al financiamiento tradicional.En conclusión, el factoring electrónico es un sistema que hace que las PyMES no dependan de un crédito bancario, que generalmente significará un proceso de aprobación largo y engorroso para tener dinero. Son pocos requisitos los que hay cumplir para hacer el factoraje, y el mismo día del trámite y aprobación será posible disponer de liquidez.